Carta de las organizaciones que conformamos la Federación Europea de Jóvenes Verdes reclamando solidaridad europea y coronabonos

Durante las primeras semanas del brote del virus COVID-19 en Europa, la falta de solidaridad entre los países europeos, algunos de los cuales incluso bloquearon los envíos de material sanitario, tuvo consecuencias terribles.

Tras tan accidentado comienzo, la solidaridad se ha ido abriendo paso. Hemos visto cómo los gobiernos de los estados miembros se preocupan por sus países vecinos y el suministro de equipos de protección personal y de material médico esencial vuelve a fluir a través de las fronteras internas de la Unión Europea. Tampoco se ha dejado atrás a los países
candidatos a formar parte de la Unión, ya que se destinan fondos para colaborar con la respuesta a la epidemia en los países balcánicos.

La juventud verde de toda Europa hacemos un llamamiento a la acción, porque la alternativa, no hacer nada, acerca un futuro impensable e indeseable. Cuando esta crisis termine, ¿recordarán los países más afectados cómo les ayudó el resto de Europa, o cómo fueron abandonados a su suerte por las instituciones comunitarias? Si esto último, ocurriera entonces la desintegración de la Unión Europea puede ser inevitable. Líderes políticos, la elección es suya.

La solidaridad europea hoy afianza la estabilidad europea del mañana, para nuestro futuro y el de las generaciones venideras. No podemos dejar que la juventud de hoy y la de mañana sufran las consecuencias de la inacción, en momentos en que se necesita un liderazgo y una acción política fuerte. Es el momento de mostrar una verdadera solidaridad europea concretada en la figura de los coronabonos.

Lee a continuación la carta redactada conjuntamente por la juventud verde de toda Europa:

Carta a las presidencias de la Comisión Europea y el Parlamento Europeo.

Estimades David Sassoli, Ursula Von Der Leyen y Charles Michel:

Nosotras, Las Jóvenes Verdes de toda Europa, les instamos a poner la solidaridad social, económica y climática en el centro de los esfuerzos de Europa para enfrentar la pandemia del Covid-19. Con gran preocupación, seguimos el desarrollo de esta crisis que amenaza a Europa y al mundo entero. Antes de continuar, queremos expresar nuestras sinceras
condolencias a todos los afectados y sus familias.

En el momento de escribir esta carta el virus ha infectado a 2 millones de personas en todo el mundo y más de 120. 000 personas han perdido la vida. Creemos firmemente que este momento terrible necesita una respuesta colectiva por parte de todos los estados de este continente europeo miembros de la Unión Europea o no. Nos enfrentamos a un desafío
completamente nuevo para muchas de nosotras, una situación sin precedentes que necesita de medidas extraordinarias e innovadoras para ser superada. Hasta ahora, la UE y los estados miembros de forma individual han implementado diversas estrategias para minimizar las consecuencias de la pandemia. Sin embargo, esto no ha demostrado ser suficiente para contrarrestar los efectos devastadores que este nuevo coronavirus ha provocado en nuestras sociedades. La respuesta a  a propagación del virus ha consistido, mayoritariamente, en esfuerzos individuales de los estados miembros y ha habido poca, o ninguna, política europea común hasta ahora. Dado que la solidaridad europea es un valor central para lo Jóvenes Verdes de todo el Continente, creemos que la Unión Europea debería unirse para demostrar que ante la adversidad podemos y debemos actuar como un solo ente.

Exigimos la introducción de coronabonos, de los que puedan beneficiarse todos los estados miembros de La Unión. Los coronabonos son una opción válida para apoyar la emisión nacional de bonos de deuda. No supondrán una carga mayor para las arcas públicas y el esfuerzo sería soportado por toda la economía europea. Además, la deuda que se crearía no sería individual, a costa de los países ya gravemente afectados por el virus, sino común recayendo en todos los estados miembros, como verdadera muestra de un sentimiento comunitario y de solidaridad. En cualquier caso, los coronabonos no proporcionan una mutualización total de las deudas públicas.

Nuestra propuesta, en cambio, pide poner en común sólo la deuda necesaria para salvaguardar la estabilidad económica, política y social de la Unión Europea en su conjunto. Esta sería una medida de emergencia para garantizar la viabilidad a largo plazo de las economías y los estados de bienestar social de todos los países. Los coronabonos deberían usarse para invertir en los sectores que se ven gravemente afectados no solo por el virus en sí, sino también por las medidas tomadas por los gobiernos para proteger a la ciudadanía del virus. Esto incluye micro, pequeñas y medianas empresas, la población
desempleada, pero también servicios de salud pública e instituciones culturales.

Por otro lado, los coronabonos facilitarían el apoyo financiero necesario para hacer frente a los problemas citados en los países que luchan contra una alta deuda pública. Este mecanismo no estaría disponible para financiar deuda anterior o futura que no esté relacionada con la pandemia. Los países que se han visto más afectados por la pandemia han pedido ayuda a la UE y ven los coronabonos como una medida solidaria. Estamos completamente de acuerdo con esta emisión de bonos.

Los coronabonos son ante todo una medida de emergencia temporal y son esenciales para crear estabilidad en el sur de Europa que también, lo que también tendrá efectos positivos en otros países. Sin coronabonos, la Unión Europea cambiará de manera irreversible. La solidaridad europea quedaría como un hermoso ideal en tiempos de prosperidad, mientras que en tiempos de adversidades habrá resultado ser una promesa vacía. Esta no es la Europa que queremos. En este momento de crisis, Europa debería unirse y apoyarse mutuamente.

Del mismo modo les instamos a integrar en el plan de respuesta Covid-19 el ya existente Acuerdo Verde de la UE. La cuarentena en la mayor parte del mundo ha hecho evidente el verdadero impacto de la globalización en nuestra vida diaria. Los países europeos dependen en gran medida de las importaciones exteriores, lo que ha provocado una escasez de productos esenciales. Por lo tanto, esta crisis nos brinda la oportunidad de promover la producción y el consumo local y sostenible.

En particular, existe una necesidad urgente de reubicar la producción de dispositivos sanitarios y alimentos, para garantizar nuestra capacidad de recuperación frente a la crisis ambiental y de salud. De hecho, la crisis climática que ha provocado la actividad humana podría enfrentarnos a otras epidemias en el futuro. Además, un efecto secundario e imprevisto de las medidas preventivas y la disminución general de la productividad ha sido la reducción significativa del consumo y la contaminación a lo largo de todo el Continente. Aunque esto es, a priori, perjudicial para la economía, esta situación nos brinda también la oportunidad de redefinir nuestra relación con la naturaleza. Es evidente que la protección de la biodiversidad constituye en sí misma una cuestión de salud pública en la medida en que, el Covid-19, como otros virus anteriores, son el resultado de una alteración del equilibrio ecosistémico fruto de la actividad humana. Reclamamos que las políticas de recuperación económica y solidaridad europea que se tomarán hoy para detener la crisis de Covid-19 también sean políticas que garanticen un futuro decente para las generaciones venideras.

Entendemos la importancia de la solidaridad internacional en toda Europa de una manera ampliada. No se trata de un problema chino, italiano o europeo, sino de un problema global que puede superarse si actuamos juntos. Se debe deducir igualmente que los países no pertenecientes a la UE también se han visto afectados por la pandemia, necesitan el apoyo de otros países europeos dispuestos a cooperar. Por eso hacemos un llamamiento a la solidaridad no sólo dentro de la UE, sino en todo el Continente Europeo.

Nosotros, la juventud verde de todos los rincones de Europa, apoyamos la adopción de los coronabonos como política financiera esencial para contrarrestar los efectos destructivos que la pandemia del Covid-19 ha tenido en Europa. Este es el momento de una ayuda financiera común y de una acción conjunta. Este es el momento en el que nuestra solidaridad compartida debe brillar y en absoluto debe ser olvidada. Por muy devastadora que sea la crisis sanitaria también nos brinda la oportunidad de reconstruir nuestras economías y sociedades de manera sostenible y justa. Aprovechemos este momento para ser también ambiciosas en lo que que a la política climática europea se refiere y para construir una fuerte coalición europea en la lucha contra el calentamiento global.

Alto y claro hacemos un llamamiento para que Europa se convierta en una
comunidad solidaria, donde la solidaridad europea no sea un eslogan vacío, sino una
forma de expresar el profundo sentimiento de unidad que nos hace más fuertes.

Reclamamos:

  • La adopción de los coronabonos como medio de asistencia financiera a los estados miembros como apoyo a sus sistemas de salud, el mercado de trabajo y la sostenibilidad de las micro, pequeñas y medianas empresas;
  • Que las instituciones y los países de Europa manifiesten plena y sincera solidaridad con todos los estados europeos miembros o no de la Unión;
  • Poner la solidaridad social, económica y climática en el centro de los esfuerzos de la Unión Europea para contrarrestar la crisis del Covid-19;
  • Integrar en el plan de respuesta del Covid-19 el Acuerdo Verde hacia sociedades sostenibles.

 

Redactada por:

Giovani Europeisti Verdi – Italia

Les Jeunes Écologistes – Francia

Red EQUO Joven – España

Зелена Молодь України – Ucrania

Joves d’Esquerra Verda – Cataluña, España

Déi Jonk Gréng – Luxemburgo

Cyprus Young Greens – Chipre

Ecolojovem Os verdes – Portugal

DWARS, GroenLinkse Jongeren – Países Bajos

 

Organizaciones firmantes:

FYEG – Organización Paneuropea

Jong Groen – Flandes, Bélgica

Grüne Jugend – Austria

Young Greens Southtyrol – Tirol Sur, Italia

Grønn Ungdom – Noruega

Protests – Letonia

Neoi Prasinoi – Grecia

Genç Yeşiller – Turquía

Alternattiva Demokratika Zghazagh – Malta

Vihreät Nuoret – Finlandia

Confluència Jove – Cataluña, España

 

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