Si trabajamos, ¡cobramos!: Lanzamos una pregunta al Gobierno español.

 

Desde la Red Equo Joven lanzamos una campaña en osoigo.com al calor del grupo verde parlamentario Europeo. Léetela y apóyala en este link 

A los y las jóvenes les resulta cada vez más difícil acceder al mercado laboral después de terminar sus estudios. La mayoría, acabamos atrapados/as en un círculo vicioso de trabajos precarios y becas sin remunerar, esperando un trabajo de calidad que no llega.

La cuestión que solicitamos es clara: si tus becarios trabajan, tus becarios cobran.

Desde la crisis financiera mundial de 2008, trabajar gratis se ha vuelto cada vez más común. En algunos sectores, los puestos de nivel inicial han sido sustituidos por prácticas mal pagadas e incluso no remuneradas. En otros, a los becarios no remunerados se les da poca experiencia de aprendizaje. Esto no es una coincidencia. Es el resultado de que los empleadores aprovechen la elevada tasa de desempleo juvenil en Europa y traten a los jóvenes como mano de obra barata y gratuita. Sólo en España, entre 2008 y 2016, los y las jóvenes menores de 20 años hemos visto descender nuestro salario medio un 28%. Las becas se han convertido en una práctica explotadora, injusta y discriminatoria.

Con la llegada de la crisis, el anterior Gobierno de Mariano Rajoy aprovechó para pervertir el uso de las prácticas laborales y no laborales, unos conceptos ya desvirtuados de por sí. Las empresas e instituciones mezclan el aprendizaje con el trabajo gratuito y recurren a la figura del becario para no pagar dignamente a un/a empleado/a en plantilla.

Nos hemos acostumbrado a ser las y los culpables de nuestra propia precariedad: o bien somos ninis, estamos sobrecualificados/as o nuestra formación no se adapta al mercado laboral.

Las prácticas no remuneradas o mal pagadas perpetúan la desigualdad social. Los jóvenes que no tienen el privilegio de la seguridad financiera o el apoyo de sus familias no pueden realizar prácticas no remuneradas, lo que dificulta aún más su inserción en el mercado laboral.

Las empresas, las instituciones, las ONG y todos los demás empleadores deben pagar a los pasantes por su trabajo. Los jóvenes merecen la capacidad de construir un futuro próspero para sí mismos. Necesitamos leyes que aseguren que los empleadores no exploten a sus empleados.

Apoyando esta pregunta exijo que las y los becarios reciban una remuneración adecuada por su trabajo. El Gobierno de España debe ser justo y responsable con su juventud.

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