Juventud… ¿divino tesoro?

La juventud es esa época que nos recomiendan que exprimamos al máximo. A la que todo el mundo desea volver, o que tanto se teme dejar atrás. Sin embargo, ¿qué significa ser joven en España hoy en día? Significa, además de las presumibles ventajas, entregarse a un futuro completamente incierto, donde la escasez o incluso ausencia de oportunidades para el desarrollo personal y profesional está a la orden del día. ¿Así pues, querrías asumir el riesgo de ser joven de nuevo en nuestro país?

Hoy, 12 de agosto de 2015 y Día Internacional de la Juventud, denunciamos que los jóvenes vivimos una situación terriblemente complicada que no importa al Gobierno español, el cual ignora una y otra vez nuestras peticiones hasta el punto de que nos llegue a “doler la juventud”. ¿Es desmesurado pedir que se busquen soluciones para ese joven de cada tres que vive bajo el umbral de la pobreza? ¿Es acaso extraño pedir que se escuche a ese 49,2% de jóvenes en paro, o a todos los que ya han emigrado forzosamente y no figuran en esa cifra?

Tratamos de arrojar luz a nuestro futuro, un futuro que, con los datos delante, se torna muy negro. Además de la pobreza y el paro, solamente uno de cada cinco jóvenes logra emanciparse, un 93% de los contratos son temporales, la diferencia de salario entre un joven y un trabajador adulto que realizan la misma labor puede alcanzar el 40%… Así lo denuncian diversos sindicatos y entidades, entre ellas el Consejo de la Juventud de España, que lo manifiesta hoy en las redes sociales con el hashtag #MeQuema, al que la Red EQUO Joven ya se ha sumado.

Y es que además, las medidas aplicadas por el Gobierno son escasas e ineficientes. Mala aplicación del Plan de Garantía Juvenil, que alcanza a muy pocos jóvenes y debería extenderse hasta los 29 años, ridículas ayudas al alquiler tras eliminar la renta básica de emancipación, ausencia del Ejecutivo de las Cumbres de Empleo Juvenil…

Asimismo, hay un dato que se recoge en todos los informes y que es ignorado una y otra vez: el paro es menor cuanta mayor es la formación de las y los jóvenes. Por ello, y como denunciamos hoy desde Red EQUO Joven, declaraciones como las del actual Ministro de Educación Íñigo Méndez de Vigo aludiendo a que nadie en nuestro país deja de estudiar por una cuestión económica, cuando en realidad se han cifrado en 70000 los abandonos de las aulas en el nivel Universitario por esta razón, no hacen sino evidenciar la nula visión de la realidad y las escasa voluntad del Gobierno para dar solución a nuestros problemas.

Pero la denuncia y la crítica no son lo mismo sin propuestas que las complementen. Por ello, es necesario aportar unas claves que se podrían adoptar para enfrentar el problema del paro juvenil, comenzando por un plan de empleo que dinamice, potencie y promueva sectores estratégicos como los cuidados, el empleo verde o la revitalización del sector primario y del mundo rural. Asimismo, destacamos el necesario incremento de la inversión en educación e I+D+i civil, la ampliación del programa de garantía juvenil o la promoción y reconocimiento de la educación no formal como elemento clave de la empleabilidad.

Es importante que las y los jóvenes seamos parte activa de la sociedad y que, al mismo tiempo que trabajamos por nuestras metas, nos preocupemos por conocer la realidad a nuestro alrededor y tratemos de mejorarla, evitando caer en el error de vivir en una burbuja aislada, demostrando que la cooperación puede ser más fuerte que la competitividad y que esto puede desencadenar una auténtica revolución. Y es que “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”, como dijo Salvador Allende. Que nadie diga que no hicimos todo cuanto pudimos.

Roberto Carro – Red EQUO Joven

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