Me cago en la marca España

Según la página web oficial la Marca España consiste en:

Una política de Estado, cuya eficacia reside en el largo plazo. La garantía de la continuidad del proyecto Marca España es que nazca y se desarrolle fruto del consenso, por encima de cambios políticos. Su objetivo es mejorar la imagen de nuestro país, tanto en el interior como más allá de nuestras fronteras, en beneficio del bien común. En un mundo global, una buena imagen-país es un activo que sirve para respaldar la posición internacional de un Estado política, económica, cultural, social, científica y tecnológicamente.

Bonita definición, si fuese verdad. Nuestros gobernantes se permiten el lujo de reprocharnos que cada vez que salimos a las calles a mostrar nuestro malestar, a defender nuestros derechos, a reclamar lo que es nuestro, estamos atentando contra la Marca España. Magnánima falacia.

Según un reciente informe de la ONG Intermón Oxfam y un artículo publicado en el diario Público donde se detallan varios puntos importantes de este informe “muchas de estas empresas, algunas de ellas líderes mundiales en su sector, han hecho posible los beneficios en su cuenta de resultados gracias a la explotación de sus trabajadores, el acaparamiento de tierras, la contaminación del medio ambiente o la elusión fiscal”. Estas prácticas, al parecer, carecen de importancia siempre y cuando la “buena imagen del país” nos siga reportando beneficios a cualquier precio, ya sea humano, medioambiental o de cualquier otro tipo; mientras vendamos todo vale.

Además de esto, aún los hay con la poca vergüenza de decirnos que debemos permanecer callados, no quejarnos, no manifestarnos y acatar todas las medidas injustas a las que se les vaya antojando someternos, en aras de mantener la buena imagen del país y en definitiva la Marca España.

Y yo, humildemente me pregunto:

  • ¿Qué es verdaderamente la Marca España? ¿Qué imagen proyectamos de España?
  • ¿Es Marca España que el ex-tesorero del partido en el gobierno “presuntamente” haya robado varios millones de euros y los tenga en paraísos fiscales?
  • ¿Es Marca España que integrantes del partido gobernante en Andalucía, llamado irónicamente socialista, junto con miembros de los sindicatos, “presuntamente” hayan robado financiación europea cuyo fin era ayudar a los desempleados?
  • ¿Es Marca España el timo de las preferentes? ¿Y las “malas prácticas” de Blesa en Bankia?
  • ¿Es Marca España que el yerno del Jefe del Estado “presuntamente” se enriqueciese ilegalmente de forma continuada?

Demasiadas preguntas obvias. Ésta es la otra Marca España, la verdadera; la que se quiere acallar y esconder tras una cortina de humo. Esa cortina de humo o “buena imagen” la pretenden preservar cueste lo que cueste, y el informe de Intermón Oxfam así lo acredita. Si como español debiera sentirme orgulloso de la Marca España, esa imagen ficticia que se pretende dar para esconder el verdadero estado de nuestro país y de nuestra maltrecha sociedad, nada más lejos de la realidad; yo, me cago en la Marca España.

Pero no basta con indignarse, ese es sólo el primer paso, es el momento de exigir una verdadera Marca España, basada en instituciones y empresas transparentes, concienciadas con la preservación del medio ambiente, verdaderamente sostenibles y que potencien la economía del bien común, es decir, que busquen expandir el estado del bienestar a toda la sociedad en lugar de enriquecer solo a unos pocos.

¿Qué puede hacer la sociedad para que estos objetivos se cumplan? ¿Cómo puede uno revertir esta situación?

Pues muy sencillo, simplemente tiene que encontrar una alternativa política que persiga todas estas metas y utilizar la única herramienta que le ha quedado a la ciudadanía para elegir sus devenires, el voto.

Yo ya he encontrado mi alternativa, y ésta se llama EQUO, una formación política que basa sus políticas en tres pilares fundamentales: regeneración democrática, ecología política y equidad social. Por tanto, les animo a todos a interesarse por el proyecto EQUO, no les defraudará, ya que es una formación construída por ciudadanos y que trabaja para los ciudadanos.

¡Construyamos entre todos una verdadera Marca España, símbolo de la igualdad y de la solidaridad de los españoles!

Carlos Fernández Caballero de España
Simpatizante de EQUO y activista de la RQJ

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