Un euro, un voto: ¿apoyas lo que tu banco hace con tu dinero?

Las oportunidades de cambiar la realidad no llegan cada cuatro años, cuando depositamos el voto en las urnas. Se presentan cada día, en cada acción cotidiana. Un ejemplo es la decisión de a quién encargar la gestión del dinero que tenemos ahorrado. Para elegir correctamente, es necesario tener toda la información posible y saber qué se hace con nuestro dinero mientras no lo utilizamos.

Las inversiones poco éticas de la banca tradicional

Empecemos con el mayor banco de nuestro país, el Banco Santander. En su historial tiene el haber prestado más de 700 millones de euros a fabricantes de armas nucleares, de uranio empobrecido y bombas de racimo, según el informe de la iniciativa de SETEM “Banca Limpia”. Además, es una de las empresas españolas que mayor uso hace de los paraísos fiscales, mediante filiales como Santander Bank & Trust, Santander Bahamas International o Alliance Leicester (Isla de Man) Por poner un ejemplo, gracias a sus sociedades en Bahamas, el grupo Santander obtiene beneficios por valor de 300 millones de euros. En total, el Banco Santander cuenta con 34 sociedades domiciliadas en distintos paraísos fiscales, según se demuestra en el Informe de 2009 del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa (PDF).

El otro gran grupo bancario español, BBVA, ostenta el dudoso honor de ser el mayor inversor de España en la producción de armas prohibidas, superando los 1.000 millones de euros. La campaña de “BBVA sin armas” busca cambiar esta decisiva contribución a la financiación de armamento, comprando acciones del banco puntualmente para poder asistir a la Junta General de Accionistas y denunciar esta conducta. Sin embargo, hasta el momento no ha tenido éxito. Además, BBVA cuenta con 23 filiales en paraísos fiscales como Panamá, Gibraltar o Islas Caimán. En 2008, BBVA gestionaba 120.000 millones de euros en cuentas situadas en paraísos fiscales.

Esta falta de ética también es observable en otras entidades más pequeñas, como Bankia (que invirtió 100.000 euros en la empresa de bombas de racimo Lockheed Martin), Bankinter (casi 1 millón de euros invertidos en Instalanza, la empresa española que vendió las bombas de racimo que Gadafi utilizó en Misrata), Banco Popular (300.000 euros en préstamos a Insalanza) o Ibercaja (500.000 euros prestados a Instalanza). Por supuesto, muchas de ellas también cuentan con delegaciones en paraísos fiscales.

A pesar de que el tipo nominal del impuesto de sociedades en España es el 30%, las empresas españolas pagan de media un 10 % de impuestos. Si se combatiese el fraude fiscal, gran parte del cual proviene de los paraísos fiscales, y teniendo en cuenta que el plazo de prescripción para exigir el pago de impuestos es de 4 años, el Estado español podría ingresar 280.000 millones de euros, lo que solucionaría con creces los problemas financieros de nuestro país.

La alternativa: banca ética

Como toda crítica debe ser constructiva, corresponde ahora proponer alternativas, para que los destinatarios de nuestros ahorros no sean entidades un pésimo balance en cuanto a la financiación de armamento y elusión y evasión de impuestos. Para no ser cómplices de estas ilegalidades e inmoralidades, podemos depositar nuestro dinero en entidades de banca ética.

La Alianza Global por una Banca de Valores, formada por entidades de todo el mundo, pretende cambiar el sector bancario, propugnando una banca ética y transparente. Dentro de la alianza, destaca en Europa el Triodos Bank, un banco nacido en los Países Bajos en 1980, que tiene ya más de 100.000 clientes (entre ellos Equo) y que destina su dinero únicamente a financiar proyectos medioambientales, culturales y éticos. Este banco, que informa anualmente de todos los préstamos que concede, cuenta con oficinas en varias ciudades españolas, como Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla o Valencia.

Además, existen otras iniciativas de ahorro de carácter más local como cooperativas, que en España se han unido en España bajo el Proyecto Fiare, basado en la transparencia y las inversiones limpias. Otro ejemplo de cooperativa de crédito es el de la Caja Laboral en Euskadi, cuya empresa matriz es la Corporación Mondragón, y que fue la primera entidad bancaria de Europa en obtener el certificado “Q” de oro en calidad de gestión.

Recuerda, cada euro es un voto al sistema que queremos. La banca convencional no es la única alternativa. Ésta se nutre de nuestro dinero. Podemos decir basta al modelo anterior, simplemente retirando nuestros ahorros de esas entidades y moviéndolos a la banca ética. Si cada una de las personas de este país moviera un euro a la banca ética cada día, en un día se desplazarían 47 millones de euros. En una semana 329 millones de euros. Y en un año más de 17.000 millones de euros… ¿Nos ponemos a ello?

Imagen de noaz en Flickr, bajo licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial 2.0 Generic.

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